Iniciamos con este artículo un recorrido histórico sobre La Colonia. A sus 78 años, Antonio Lozano Rivas, vecino de La Colonia desde que nació, es la memoria histórica y la voz en este artículo. En esta ocasión, echa la vista al pasado: cómo eran las fiestas de La Colonia, cuando él era tan solo un jovencito con muchas ganas de bailar y de divertirse. Era el final de la década de los 50 y el comienzo de la de los 60.
Las fiestas de La Colonia a primeros de los 60
Las fiestas de La Colonia eran todo un acontecimiento. Teníamos mucha ilusión y ganas de que llegaran. La Virgen del Carmen era pasión, el momento para estrenar ropa ese día, aunque la verdad es que muchos no teníamos ni para comer.
En aquella época muchos de los vecinos de Torrelodones trabajaban haciendo pozos.
Las fiestas eran tres días: el 16, 17 y 18 de julio porque en aquellos tiempos, el 18 de julio, era fiesta nacional.
El primer día de fiestas a Torrelodones venía una banda de música de Robledo de Chavela. Un total de doce o catorce músicos, que empezaban a tocar en Casa Gabriel. El Ayuntamiento distribuía a los componentes de la banda por los bares para que les dieran de comer.
A primeras horas del día tocaban a diana. Y después a las 12:00 h, todos a la misa del Carmen.
Encabezaban la comitiva las autoridades y la Guardia Civil, el boticario, el cura… vamos, las fuerzas vivas de Torrelodones, y de allí a una comida en el bar restaurante Casa Gabriel para los miembros del Ayuntamiento. A los chicos nos daban mucha envidia esas comidas.
Todos a bailar
Ya por la tarde, la calle Frascuelo de la estación, se llenaba de gente bailando. Toda La Colonia bailaba al son de la orquesta. Entonces se bailaba mucho porque era una música muy agradable, con coplas y canciones típicas de aquella época.
En las fiestas de la Virgen del Carmen no faltaban las carreras ciclistas, las barcas, los columpios y las tómbolas. Todos los puestos de las fiestas estaban en la estación.
Las carreras ciclistas se celebraban gracias a un herrero que vivía en La Colonia y era aficionado al ciclismo, Tomás Suárez. La meta estaba en el Bulevar, cerca de donde hoy está la Casa de Cultura.
Para los niños había cucaña y el baile, sobre todo el baile, que duraba hasta las 3 de la madrugada.
Como ya he dicho, en mis recuerdos está la banda de Robledo de Chavela, aunque en una ocasión vino una banda de la marina.
El día 17 de julio, la banda recorría y tocaban en los comercios; a cambio, también les daban algo de comer.
Los fuegos artificiales
Al día siguiente, 18 de julio, fiesta nacional, la banda de música seguía animando las calles.
El colofón a las fiestas eran los fuegos artificiales en la Plaza de Frascuelo, a las 24:00 horas.
Lo mejor de aquel momento era cuando, al final de los fuegos, aparecía una cartulina de unos 60 cm x 30 cm con la imagen de la Virgen del Carmen, que descendía, sin quemarse.
La Guardia Civil hacía el saludo y se tocaba el himno nacional, un momento muy emotivo para todos los que allí estábamos.
Decíamos adiós a unas fiestas memorables, llenas de felicidad y con la mirada puesta en el siguiente año.
Antonio Lozano Rivas
Reportaje publicado en el nº 410 de Torrelodones Revista Municipal. Puede descargar el archivo pdf de la revista aquí


